La Cochina Realidad: Superman

8 Junio, 2015

La Cochina Realidad: Superman

En nuestra mala onda habitual hemos decidido hacer un nuevo artículo que destruirá infancias, generará polémica, pondrá en duda las creencias de los más acérrimos fanáticos y nos obligará a contratar más pasantes para revisar el hatemail. Bueno quizá no, pero aun así nos pareció divertido hablar sobre la cochina realidad y desmitificar a todos los superhéroes, héroes de acción y casi cualquier cosa de la ficción, porque obviamente a todos nos gusta que nos pinchen el globo de la fantasía. Además, siendo un poco sinceros no tenemos nada mejor que hacer y esta idea de desmitificar sin motivo nos parece divertida. Así que vamos a empezar con uno de los héroes más famosos: Superman. 

Cuando comenzó el Supes, como le dicen sus amigos más íntimos, solo podía correr muy rápido, saltar muy alto y levantar cosas excesivamente pesadas. Sus creadores decían que trataron de hacerlo lo más plausible que pudieron, según las teorías científicas de la época, pero no se esforzaron tanto en esto de mantenerlo creíble como en la ciencia ficción. Lo cual está muy bien porque gracias a eso que ahora tenemos conceptos loquísimos de personajes que desafían las leyes de la física, la lógica y, a veces, el buen gusto. Con el tiempo Superman fue adquiriendo cada vez más poderes y fuerza, de tal forma que para 1943 podía volar a mayor velocidad que la luz y pasó de levantar autos con cierta facilidad, a reírse mientras cargaba dos buses repletos de gente. Para el 63 podía mover planetas y volar por toda la galaxia sin derramar una sola gota de sudor. Y en toda esa evolución no faltaron quienes quisieron analizar desde otras perspectivas que descartan la posibilidad de soñar a todos los que alguna vez se amarraron una toalla roja al cuello y saltaron desde el lugar más alto que encontraron. La verdad duele, pero la caída esa duele más y acá les traemos unos cuantos datos interesantes que esperemos no les arruinen la ficción, sino que la hagan más divertida.

Superfuerza

Empecemos a revisar esos poderes y comencemos con la superfuerza. Lo primero que tienen que entender es que la fuerza necesaria para mover un objeto en un planeta es igual a la masa de ese objeto, multiplicado por la fuerza gravitacional presente de dicho planeta. Esto hace que alguien que puede levantar 100 kg en la tierra, sea capaz levantar 600 kg en la luna. Eso significa que Krypton tendría que ser mil veces más grande que la tierra, además de ser un planeta donde la gravedad sería de 10,000 metros por segundo al cuadrado, en comparación de los 9,8 metros por segundo al cuadrado de la tierra. Ahora, lo malo de un planeta así es que resulta imposible concebirlo desde nuestro entendimiento de la materia sólida, sin contar que la composición de la materia ósea de su gente tendría que ser mil veces más fuerte que la humana.

Otras teorías y estudios dicen que, en realidad, Superman no posee superfuerza sino que hace uso de la masa negativa, que es un estado hipotético de la materia donde todas las propiedades de una partícula son iguales, exceptuando cuando reaccionan a ciertas fuerzas. La teoría nos dice que Superman podría tener la habilidad de convertir partes de su cuerpo y cosas que toca en masa negativa, lo cual lo habilita a evitar que un avión se estrelle al agarrarlo en pleno descenso sin romperlo en el intento por el choque y la fuerza aplicada. Esto también explica que el poder de Superman sea relativo a la fuerza del enemigo con el que batalla y sería por eso que no destruye con su tremendo poder a los criminales comunes que atrapa cada día. Este detalle podría ser corroborado por la habilidad telequinética de su clon Superboy. Sin embargo, se ha señalado que el efecto de la masa negativa no es el de empuje, sino que al contrario jalaría al objeto contra el que impacta. Esto significaría que el Supes no solo transformaría parte de la masa del avión en negativa, sino su propia masa también, permitiendo que el empuje entre masas hagan lenta la caída del avión.

Rayos X

Los rayos pasan por átomos con suficiente masa para detenerlos. Un átomo absorbe un fotón y un electrón se mueve lejos del átomo usando una cantidad precisa de energía, pero no se mueve a cualquier parte sino a donde su energía lo permita. Si el átomo no tiene energía para absorber el fotón, este lo atraviesa. En el cuerpo humano el calcio se encarga de absorber los rayos x pero nuestros foto receptores no tienen calcio, así que no podemos ver estos rayos. Si Superman puede verlos es porque tiene que tener calcio en los suyos, lo cual también abre la posibilidad de que posea varios foto receptores especiales en los ojos que capten luces y colores que otros no. Y no, no es por pastillas recreativas.

Ahora, hacer rayos x no es nada fácil e implica manipular fotones en un espejo tubular donde estos fotones se reflejen los unos a los otros hasta que se disparen en sincronía. Superman hace esto seguido y en diferentes intensidades, razón por la cual los físicos y otros estudiosos de las Industrias Gorila teorizaron que de seguro tiene algún proceso químico que lo ayuda a generar la energía para manipular fotones que, sin embargo, no despeja el problema de que estos deben reflejarse en alguna parte para generar el rasho, dejándonos con la chance de un proceso extra en la biología de Superman. Una vez realizado, el rayo x podrá viajar hasta que algo lo refleje, contaminando de radiación a quien sea que sea mirado por Superman. Todo un problemón para el pobre Boy Scout de la DC.

Invulnerabilidad

Hay que explicar esto aclarando que existe la teoría de que no es que la carne de Superman sea resistente a todo, sino que posee una especie de aura fina que lo protege, lo cual explicaría el asunto de que su capa se haga jirones pero su ropa no. En los cómics y las películas notamos que las balas pueden alterar este campo, sin que este las rechace, así que no sería electro magnético y por lo que vemos de Clark Kent tampoco es de calor. Pero ¿Cómo este campo soportaría tanta cosa? La respuesta es que tiene que tratarse de un campo compuesto de un fluido no newtoniano, los cuales pueden ser manipulados con facilidad si son tocados lentamente y con suavidad…como tu hermana, lo cual nos inclina a decir que los impactos endurecen al campo de Superman y si es que el campo realmente estuviera compuesto de fluido no newtoniano, según esa teoría, el campo sería vulnerable a una estocada de cuchillo lenta y tranquila, por lo que tendremos que ponerla en duda.

Vuelo

De su habilidad de volar podemos decir que la masa negativa explica también dicha habilidad. La masa negativa y la masa positiva, se supone, caen la una a la otra, haciendo que Superman sienta la gravedad como cualquiera de nosotros, pero que también pueda sentir las partículas de aire alrededor y convertirlas en masa negativa, impulsando de esta manera su cuerpo hacia arriba y cambiando su piel a masa negativa, para poder ser impulsado en diferentes direcciones por el aire en planetas con atmósfera. En el espacio se valdría de las partículas en el vacío.

Otras teorías desechan a la masa negativa y hablan de manipulación de energía potencial y kinética, pero esto significaría que el Hombre de Acero tendría que mantener una velocidad constante y no muy rápida.

Energía solar

Todos estos poderes funcionan bajo lo que los creadores de Superman explicaron cómo la potenciación de los mismos por la energía de un sol amarillo en un ser de un planeta con el sol rojo. Más allá de que la luz es luz, no habría mucha diferencia entre un sol amarillo y uno rojo. Pero siguiéndole la corriente a los escritores del Supes, tenemos a un grupo de estudiantes de la universidad de Leicester que postularon que Superman ganando fuerza de la luz solar va en contra la ley fundamental de conservación de energía puesto que el superhéroe necesitaría mucha más energía de la que el sol puede proveerle, como 6.560 veces más.

La explicación es complicada. Los estudiantes hicieron pruebas con paneles solares para medir la efectividad de la absorción solar y luego calcularon un aproximado de gasto de energía en un día de vuelo de Superman, concluyendo que gastaría alrededor de 1096 joules por segundo, y sacando que en ocho horas de vuelo a 30 kilómetros de latitud gastaría 207 billones de joules (un joule es una unidad de medida del calor en el Sistema Internacional de Unidades). Ahora pensando en eso, sepan que en la tierra el panel solar más eficiente absorbe un porcentaje de 44.7. Para que Superman pueda volar la eficacia de su capacidad de absorción solar tendría que ser de un 656,000%, usando más energía de la que puede recolectar del sol. Si bien podría valerse de fuentes de energía alternativa o almacenada, igual el consumo energético es demasiado amplio, considerando que solo se analizó el vuelo y no los otros poderes del Hombre de Acero.