LO BUENO Y MALO DE SPIDER MAN HOMECOMING

11 Julio, 2017

LO BUENO Y MALO DE SPIDER MAN HOMECOMING

Y así, Jon Watts reinventó al Asombroso Hombre-Araña, con varias referencias al cine juvenil de los 80s, que está regresando muy fuerte en forma de fichitas, con películas como Guardianes de la Galaxia, Deadpool y otros, pagando tributo a un producto en su época subestimado.

Entre las cosas buenas decidieron no hacer una historia de origen más, aunque esto ya ha sido observado en todos los canales de entretenimiento y no queremos darle más vueltas, sabíamos que nadie se atrevería a hacer eso (síndrome Batman) y que no lo hayan hecho no es cosa del otro mundo, es lógica de entretenimiento.

Sin embargo a criterio de la redacción Gorila, esto quita un poco a la densidad del personaje en cuestión a que los motivantes de spidey a lo largo de su historia siempre han sido la responsabilidad y la culpa, pero vamos, hay que ser comprensivo, ¿Quien demonios quería ver de nuevo morirse al tío Ben? Además esto dejó mas tiempo para cultivar otros aspectos, si, hay mucha comedia, pero es el tono del film, además toda esa comedia llega al nivel justo de no ser exasperante. 

El asunto de la diversidad que ha sido muy discutido por los fans en cuestión a los cambios  en los personajes originales del cómic, no debería a nuestro criterio ser un capítulo muy estrepitoso, porque, aunque resentimos cambios radicales y no apreciamos que se nos presenten estudios y encuestas para sustentar lo que sabemos viene de la mano de lo políticamente correcto bordeando lo odioso; resulta que nada es significativamente esencial a la trama, Flash Thompson es inofensivo al grado de ser solo un recurso cómico, ahora, esto haría en teoría en ese intercambio, inservible al personaje de Jacob Batalon, pero aún en ese departamento es interesante que se le haya dado a Peter alguien con quien compartir la angustia de ser spidey, algo que el cómic y las anteriores películas jamás habían explorado.

El hecho de si en Estados Unidos el clásico bully atleta atenido a que es un tonel ha desaparecido o si su exclusión es de hecho discriminación a la inversa, es un capítulo fascinante que merece ser explorado en un artículo aparte. 

En el asunto de Zendaya el camino se pone medio pedregoso, pues la mitad de la redacción la apreció y la otra mitad considera que como Flash, solo se ha rascado la superficie, de hecho sus apariciones bordean mucho el cliché de la angustia juvenil, aunque dejan la puerta abierta a que haya descubierto la identidad de Peter por deducción (vean de nuevo con cuidado el final de la película) lo cual sería interesante y tiene concordancia hasta en el cánon del cómic que ha sido manoseado y revuelto tantas veces. No es ni de lejos comparable al pecado del bebé lanzapianos en el Regreso de Supermán

Si tenemos que buscar algo malo al film que ha sido celebrado por muchos como el mejor del universo marvel y de todo el universo de superhéroes, pecando de entusiasmo creemos, es que en el afán de tomar una dirección distinta se nos ha privado de cosas que hacen al personaje como las alas y arpas a los ángeles, como por lo menos una toma de spidey balanceándose por los rascacielos de Manhattan, no hubiera estado mal che, con el CGI que nos gastamos ahora. También tenemos lo de la estrella de la muerte de Lego que es Disney metiéndote un ñapi en toda la cara con mercadotecnia, pero no es un pecado mortal.

El villano escapa a la maldición de Marvel, con un Adrian Toomes encarnado magistralmente por Michael Keaton en el que es probablemente el punto más alto del film, mejor justificado y elaborado que en el mismo cómic, es un carroñero en toda regla viviendo de lo que a nadie le importa, introducido como un hombre de familia que en dos ocasiones muestra hasta honor con el trepamuros, una, cuando no le destapa los sesos en el coche y otra cuando protege su identidad en la cárcel, definitivamente muchas capas y matices para un villano que denominaríamos "del pueblo". 

Hay un especial toque de ingenio en el hecho de que Peter de-evolucione y deba enfrentar la última pelea en su traje casero, en ese momento uno se da cuenta que han variado satisfactoriamente lo que todos narraban de la misma manera, recuerden al Parker de Maguire de ensayar como lanzar tela a mecerse como un experto en cuestion de minutos, no está mal que este Parker no sepa como manejar sus habilidades hasta el final mismo de la película, hace al personaje mas real y entrañable.   

Finalmente tenemos un horizonte aún más incierto con la tía May descubriendo la identidad de Pete y las escenas  post créditos romancean con la idea de por fin ver a los seis siniestros en un film de Spidey sin hablar del chascazo del video del Capi América enseñándonos sobre la paciencia.

Y eso no es azaroso, pues paciencia es lo que se le debe tener al film, especialmente recordando al anterior donde Electro quería matar al trepamuros por no acordarse el día de su bautizo, además y para terminar, recordar a todos los fanáticos del cómic en general que del éxito de la ventura Sony – Marvel, depende que muchos otros héroes en desventura como los Cuatro Fantásticos regresen a casa, así que por lo menos por esa justa causa, en la Revista Gorila estamos tirando muy buena onda con esta película que creemos es disfrutable por cualquier entusiasta del personaje desde su creación.