SONY LO HIZO DE NUEVO, LA TORRE OSCURA FRACASA

10 Agosto, 2017

SONY LO HIZO DE NUEVO, LA TORRE OSCURA FRACASA

Y estamos siendo muy imparciales y diplomáticos, estamos viendo el cuadro desde los ojos de quien va a verla como una historia más, sin haberse jamás inmiscuido en la mitología de Stephen King, que logró lo que pocos con la torre oscura, mezclando capa y espada, viaje en el tiempo, terror, sci fi y hasta western.

Es uno de los relatos probablemente más amados por la redacción gorila después de El señor de los anillos, y como esa saga cuando uno termina sus ocho volúmenes siente un vacío en el corazón, como cuando le dices adiós a un viejo amigo. Por eso es que aunque la anticipación nunca abandona al verdadero fan, estamos atónitos ante las primeras reacciones de su proyección internacional y aunque sabemos que lo que siempre cuenta es la opinión de primera mano, basado en el cine que hemos estado viendo los últimos tiempos, podemos expresar ciertas opiniones que creemos ya reflejan hechos innegables.

El casting comenzó con controversia por la elección de Idris Elba como el pistolero, un actor cuyo talento emocionó a los fanáticos de la saga y a la misma redacción gorila, aunque probablemente por una vez en esta ocasión, los incondicionales sí podían sentirse legítimamente inquietos por la decisión, puesto que el hecho de que Roland Deschain  sea caucásico es vital para su desarrollo como personaje especialmente en el volumen 2 de la saga literaria. También está el hecho de que King se inspiró completamente en Clint Eastwod para crear al personaje, que lástima que no contemos con un hijo suyo, muy parecido a él y que hasta sea actor (sarcasmo) para que pueda calzarse la funda, en todo caso la mayoría de los fanáticos ponía sus esperanzas en Timothy Olyphant de la serie Justified, un casteo casi de ensueño que la final no se dio, pero por razones que expondremos adelante.

Muchas cosas han conspirado para que una película que era anticipada por décadas sea ya considerada un desastre, el primer factor es la concepción moderna del cine como una cadena de ensamblaje, todas las producciones, especialmente las adaptaciones, ahora se proyectan como universos cinematográficos rentables que se puedan expandir a secuelas o a productos para televisión, pero se pierde de vista una parte muy importante de esa ecuación y es el “primer acto”, recordemos que grandes productos como Terminator, Depredador o Volver al futuro terminaron de consolidarse en las secuelas, siendo consideradas sus primeras partes como “inicios mas que decentes” en todos los casos, pero en la actualidad, como en el caso del monstruoso remake (y no por bunas razones) de La Momia, se tiene una concepción metafísica de que solo la reputación del producto va a poner gente en los asientos y todo lo concerniente a HACER UNA MALDITA PELICULA BUENA se pierde de vista.

Esto se ha convertido en un proceder ya estandarizado, pero el caso más visible es el de Sony Pictures que ha vuelto a cometer el mismo error que cometió con el remake de Ghostbusters casi en todos sus departamentos. No se tiene conocimiento ni profano del material de referencia o en el caso específico de la Torre oscura, no se arriesga a detallar un universo tan intrincado y se cocina un batiburrillo con elementos de todos los libros, donde se dejan aspectos elementales de los personajes olvidados contando con que la contundencia de los nombres envueltos le van a dar vida al proyecto como un acto de magia, es por esto que aunque pongas en la mezcla nombres como el de Elba o el ganador del óscar Matthew McConaughey no vas a triunfar por el simple hecho de que no te importan detalles tan significativos como tomar en cuenta de que el pistolero es esencialmente el protagonista de su propia historia y no su acompañante humano Jake.

Consideras como realizador de que tratar temas tan alarmantes como el de una mujer de color que es racista a la inversa o que los padres de Jake no sean buenas personas como en todas las historias prototípicas va a afectar a tu producto en el entendido de que quieres una historia acicalada, pre masticada, sin sabores que sobresalten, para lograr que la mayoría de los consumidores a quienes en general consideras gente sin gusto ni expectativas relevantes te llenen los bolsillos.

Para productoras como Sony aunque apuestan a la franquicia como corredores de bolsa, la calidad de lo que producen es la última de sus preocupaciones, el coste mínimo (en el caso de la torre oscura 60 millones de dólares) a expensas de una saga que hasta el más distraído sabe que demanda tratamiento de blockbuster, tampoco les interesa; están lanzando dardos, poniéndole la cola al burro y ahora los fans de King y la torre vamos a tener que esperar décadas para ver una versión decente de la historia, ojalá no fallezcamos antes.

Lo de King mismo rubricando la calidad del film ni lo discutimos ya que aunque amamos como escribe ya se ha demostrado a lo largo de los años que tiene pésimo gusto en el cine.      

Lo peor es que toda esta cadena siniestra de producción funciona, aunque Cazafantasmas o La Torre o La Momia no tienen pies ni cabeza debutan mejor que películas como Detroit de Kathryn Bigelow o Baby Driver de Edgar Wright, el deber de nosotros gorilas es nomás reconocer al cine basura por sus métodos, sus trucos y su poco respeto por productos que han hecho grande a la cultura popular. Sin perder nunca de vista de que  Nikolaj Arcel, Idris Elba y hasta el mismo Tom Cruise no tienen la culpa de lo que ocurrió, es parte de una decadencia de la industria que debe ser señalada con el dedo, en el caso de Alex Kurtzman, puede irse bien al demonio, nunca le vamos a perdonar el Juego de Ender.

Estamos en contra de la arrogancia, de la corte que los medios de comunicación especializados le hacen a esta gente, de que traten de convencer a la gente de que la basura no es basura y que para colmo si das atisbos de sentido común te tachen de racista o sexista porque siempre utilizan su cast o tramas insignificantes como as en la manga invocando agendas de inclusión, de que los hermanos Cohen o Christopher Nolan tengan que lidiar con críticas de que “no hay muchos afroamericanos o mujeres en sus películas”, el cine no es un chiste donde cuatro personas de diferentes razas entran a un bar, odiamos que hagan girones a Guy Ritchie por atreverse a ser diferente, estamos en contra de la manera en la que Amy Pascal, Paul Feig, Alex Kurtzman y otros hacen cine; hacen que Michael Bay parezca un incomprendido como Van Gogh.