¡ES CIERTO, MISTER MIRACLE No1 ES UN CLÁSICO INSTANTÁNEO!

18 Agosto, 2017

¡ES CIERTO, MISTER MIRACLE No1 ES UN CLÁSICO INSTANTÁNEO!

La primera vez que la redacción gorila le pudo poner las garras al material creado por Jack Kirby para su universo de “Los nuevos dioses” fue en las revistas editadas por editorial mexicana Novaro en los 80s las historias de Orión, Darkseid, Nuevo Génesis y Apokolips eran complemento de historias de Supermán y Batman, posteriormente una vez más fueron complemento de un tiraje de Omega Men de la histórica Editorial Zinco de España. En ese tiempo pudimos inmiscuirnos más en ese universo conociendo a personajes como Metrón, Kalibak y Rayo de Luz, de Mister Miracle poco o nada pudimos ver con esporádicas apariciones en Forever People (uno de los placeres culposos del Big Gorila que a una parte de la redacción le parece muy hippie).

Posteriormente llegó el crossover con el Supermán de John Byrne a finales de los 90s donde Slez un sirviente exiliado de Apokolips se las arregló para producir una película porno con Superman y Big Barda (la esposa de Mister Miracle) como protagonistas, que quieren que les digamos, eran los noventas.

En esa historia y en la maravillosa corrida de J. M. DeMatteis en la Liga de la Justicia, pudimos aprender sobre el personaje y sobre como el Alto Padre de Nueva Génesis había cambiado hijos con Darkseid para hacer una tregua a su eterna batalla, así Orión de Apokolips fue criado por el Gran Padre y Scott Free de Nueva Génesis fue a parar a Apokolips. Milagrosamente escapó de las garras de Darkseid y en la tierra fue protegido por el escapista Thaddeus Brown quien murió asesinado, adoptando Scott su personalidad de MIster Miracle y a su ayudante el extrañado y genial Oberón.

En el trajín atareado que vio la DC en todas sus crisis y los nuevos 52, el Mister Miracle fue a su vez reemplazado por su asistente Shiloh Norman, que a pesar de comenzar con pie derecho en sagas como Los siete Soldados de la victoria, lastimosamente no tuvo jamás mucha relevancia, Free era un marido gallina pero tenía sus momentos, Norman, como muchos en su época y ahora, era un avatar no muy relevante de la diversidad en los cómics.

Para entender porque este último renacimiento de Miracle es tan bueno para los cómics, tenemos que ponernos en contexto, con los dos grandes en la industria del cómic siendo año tras año vapuleados en los premios Eisner por rivales como Impact o Drawn & Quarterly, esto porque en su atención a proponer cosas al mayor público posible, han metido la pata mucho con su fanaticada más leal.

Marvel ha estado produciendo mucho material relevando a sus leyendas por sus versiones más jóvenes y diversas y eso no es nada malo, pero la introducción de personajes como América Chávez, desafiándote a que le pidas su tarjeta de identidad en las primeras líneas de cada uno de sus cómics o Riri Williams desafiando a sus profesores, que no tienen ningún problema específico con ella, a que sean racistas para empujarla a su máximo potencial, hacen sentir al lector como un canalla y a nadie le gusta que lo sermoneen cada tres cuadros. Ni hablemos de Bor, el abuelo de Thor haciendo comentarios políticos sobre Israel o el feminismo, que diablos le importa eso a Bor.

DC por otro lado ha dado un paso muy interesante con el Rebirth casi reafirmando y comprometiéndose con sus lectores vieja escuela, pero en la antesala ha producido cosas como La guerra de Darkseid donde los mismos nuevos dioses no juegan un rol ni terciario con un Scott Free relegado a sobrevivir intentos de asesinato del nuevo villano de turno cada cinco páginas y nuevos personajes como Grial que parecen salidos de las pesadillas de diseño más inocentes de los 90s. En fin, explosiones, valor de shock y muchas muertes innecesarias en camino a por fin establecer una nomenclatura y mitología estables, algo con lo que han batallado décadas.

Pero este nuevo Mister Miracle, escapa a todos los problemas de coyuntura de su empresa mater y de la competencia, es un relato visceral, crudo y muy inteligente, que no da tregua desde la página uno, el arte está enfocado a poner el interés en lo que importa y cada página a pesar de ser sutil es casi una obra de arte, recuerda mucho al material que dio origen a Vértigo en los 90s, estamos hablando de Sandman, incluso de historias tan seminales como The Dark Knight Returns o Watchmen con su “siniestra simetría” a la hora de acomodar viñetas y crear tensión psicológica.

Los autores son el aclamado equipo detrás de El sheriff de Babilonia, que ya va a tener una segunda serie y es comprensible por la calidad que destilan Tom Mitch y King Gerads. Mitch ya había trabajado mucho con el personaje de Dick Grayson y con el mismo Batman pero inclusive de su increíble obra ya nombrada para vértigo el salto cualitativo que se ha dado con este cómic deja sin aliento.

El pasado del guionista como oficial de la CIA se nota a leguas con un Miracle destilando frustración y trauma por haber sido criado como un soldado en Apokolips, que es considerado el maldito infierno en el mundo de los cómics, asunto que muchos guionistas parecen haber pasado por alto, además aborda un tema que muchos fans habían pensado por siempre y que muchos guionistas pusieron en centenares de tapas pero nunca empollaron en serio, ¿Miracle puede escapar a la última trampa? ¿La muerte?.

De ya en la redacción Gorila, les aseguramos que es lo mejor que hemos visto en comic mainstream en casi una década en la que Marvel y DC han dado tumbos de reinvención en reinvención y esperamos que sea síntoma de que las cosas van a cambiar y que se van a dejar de jugar triquiñuelas con la psicología y la coyuntura por parte de los editores y vamos a ver más calidad a secas como este que, concordamos con todo el internet, ya es un nuevo clásico.

Terminar recomendándoles que esperen con paciencia a que salga el tomo recopilatorio de los doce números de los que va a constar la serie y hacerse de él inmediatamente, y por supuesto si se encuentran en algún lugar donde pueden ponerle la mano a un original, háganlo ya, estamos seguros que nos encontramos ante el “Watchmen” de esta era. De más informarles que se están acabando como pan caliente, con las distribuidoras teniendo problemas para llevarlo a los kioskos por la costumbre a las bajas ventas y gente que ya lo está vendiendo al triple del precio en Ebay, por Dios, vale cada centavo.

Es una gran época para estar vivo, el cómic está vivito y coleando.