EL TEAM GORILA REVISA: THE DEFENDERS

24 Agosto, 2017

EL TEAM GORILA REVISA: THE DEFENDERS

Hemos terminado una de esas sesiones maratónicas, con la nueva serie de Marvel que reúne a todos sus héroes que han estado desfilando por la cadena de Streaming Netflix bajo la bandera de otro de sus emblemáticos supergrupos, Los Defenders.

La sorpresa ha sido grata y ha probado algo que habíamos notado ya en su universo cinematográfico, Marvel tiene la propiedad de aprender inmediatamente de sus errores y regresar con un “tipo diferente de sabor”. Curiosamente esto es algo que hemos visto en los cómics con su competencia DC Comics, ya que Dan Didio parece estar manejando DC como una heladería, donde si un tipo de sabor no funciona va a encontrar la manera de regresar a los fans a un saludable estado de contento.

Marvel parece no haber aprendido esta lección con personajes como Riri Williams (Iron heart) o América Chávez, apelando agresivamente a una nueva generación de lectores y devolviendo malas críticas de los antiguos fans con chantaje emocional, pero no hemos venido acá a hablar de eso.

Defenders adapta y usa cosas malas de su propio universo como ventajas, inclusive utiliza de “Mary-Sue” (damisela en apuros) a Danny Rand, el Iron Fist, que se había granjeado una reputación de atolondrado en el universo televisivo, pero esto más responsabilidad de Scott Buck que recibió terribles críticas convirtiendo a Iron Fist en la primera “mala” serie Netflix/Marvel. Astutamente plantean esa aparente carencia de razón en las decisiones y motivaciones del inmortal Iron Fist como plot device para avanzar la trama a costa del aún inmaduro e impulsivo superhéroe.

Una vez más vemos elementos de los policiales de los 70s y hasta 90s en la estética y diálogos, con atisbos de todo lo bueno que brindaron cada uno de los personajes en el pasado, pizca de triller-terror de Jessica Jones, Blaxplotation de Luke Cage y acción cruda de Daredevil. Sí, tenemos otra pelea en un pasillo, y una vez más nos enfrentamos a “La Mano” como antagonistas; pero a pesar de eso, se confecciona efectivamente una gran montaña Rusa emocional que culmina en los dos últimos episodios de manera efectiva, dejando una gran expectación acerca de cómo va a ser la segunda entrega de los Defenders, probablemente –SPOILERS- nos hubiera gustado ver a Rand con su emblemático traje, pero esos son pequeños detalles.

Hay un gran riesgo en fichar a una actriz como Sigourney Weaver para ser tu antagonista, repitiendo en apariencia la movida que se hizo con Vincent Dónofrio encarnando al Kingpin de Hell’s Kitchen, pero cuando la actriz tiene talento y la trama va a utilizar eso expresamente en vez de ser solo un anzuelo (como Iwan Rheon en Inhumans) las cosas terminan bien, Alexandra Reid no solo no se siente fuera de lugar, toma las riendas de cada escena que ocupa.

Y acá es cuando Marvel como editorial debe aprender a potenciar circunstancias favorables y aprender de las necesidades de sus fans; profundidad emocional, motivaciones legítimas e historias que giren en torno a pérdida y merecimiento real, solo hay que ver cómo están reaccionando los lectores al empuje del universo Inhumano a costa de los X Men que más tiene que ver con manejo de derechos comerciales y no con manejo de mitología. Los lectores son quisquillosos y por encima de todo gente muy inteligente y perspicaz.

En fin Defenders es una experiencia increíblemente satisfactoria y en la redacción Gorila de damos dos pulgares bien arriba.