REVISTA GORILA REVISA: THE DARK KNIGHT STRIKES AGAIN

26 Agosto, 2017

REVISTA GORILA REVISA: THE DARK KNIGHT STRIKES AGAIN

En esta esperada secuela de uno de los comics que cambió el panorama completo de la historieta a mediados de los ochentas, nos encontramos tres años después de los sucesos acaecidos en The Dark Knight Returns, y si creían que el mundo se había ido al demonio en la primera saga, ahora es mucho peor.

Mientras el primer clásico se enfocó en la pelea entre los mejores de la tierra, en esta ocasión Frank Miller nos ofrece un mundo liderado por un Lex Luthor manipulado por Brainiac que mete al juego a Shazam, La Mujer Maravilla, Atom, la gente Halcón, el hombre elástico, en fin, de más está decir que el primer problema del cómic es que se dejó al caballero de la noche casi en la banca de suplentes en su propio cómic.

El Segundo problema es que, como la historia probó más adelante, Frank Miller se entregó como Alex DeLarge a la "buena y vieja ultraviolencia" sin ningún sentido, pues no solo repitió el entremés de la primera parte con una pelea entre Bats y Superman (cosa que nadie debe hacer en una secuela), sino que en esta ocasión, la golpiza no tenía justificación ni ningún motivo aparente.

Por algún motive Dick Grayson es ahora un asesino serial prácticamente inmortal y Bruce es aún más canalla con él que en All Star Batman, también de Miller (si eso es posible).

El departamento de arte ha sido uno de los factores que más ha polarizado a la fanaticada del cómic por años, el impecable formato 4x4 utilizado en la original que ha sido homenajeado hasta en obras modernas como la increíble Mister Miracle (ya revisada por el team Gorila), fue dejada de lado por un despliegue de minimalismo que fue criticado por parecer infantil por unos y reivindicado como una obra de arte que buscaba en el coloreado por computadora y utilización de colores fluorescentes y chillones otro rumbos, por otros (aunque no tenemos idea porqué).

Lo más triste es que hay momentos en la historia en que el Viejo Miller brilla, los personajes de Supermán y Shazam están bien escritos, una lástima por Batman que como dijimos, no toma parte de los momentos cruciales de la obra. Aunque la tercera parte de la saga Dark Knight III: The Master Race fue también lapidada, esta segunda parte es la que pasará a la historia como una de las peores historias de Batman.

Muchos con el paso de los años advierten que Miller en realidad pasó del análisis moral y espiritual de la primera a una muestra pop más “cool” si se quiere, con un universo superheroico mas estilizado y centrado en las grandes batallas y momentos épicos. De hecho podemos advertir en la Redacción Gorila hasta una visión profética de lo que quiere hacer ahora Geoff Johns, sacando al universo superheroico de la depresión "post Alan Moore" de los 80s. ¿Lo consiguió o vislumbró satisfactoriamente? Ustedes los gorifans tienen la respuesta.