IT, CUANDO UNA PELÍCULA TIENE "ESO"

19 Septiembre, 2017

IT, CUANDO UNA PELÍCULA TIENE

La exposición y escrutinio a la que se ven sometidas las producciones cinematográficas en la era de las redes sociales es tal, que si los equipos productores se modifican o hay diferencias entre los creadores la noticia seguramente explota y genera expectativas y observaciones de inmediato.

Esto ocurrió cuando el creador de la serie True detective  Cary Fukunaga anunció que no dirigiría los dos films adaptados de la novela de Stephen King a mediados de 2015. Además el actor Will Poulter, que a criterio de la redacción gorila era una gran elección para el terrorífico payaso Pennywise, también abandonó el proyecto, parecía que se venía la noche.

El nuevo capitán del barco era el realizador argentino Andrés Muschietti, creador de la más que decente decente Mamá y su adaptación americana y aunque el diseño del nuevo payaso asesino y su nuevo intérprete Bill Skarsgard generó más inquietudes en la red, había esperanzas con esta adaptación que tenía que luchar hasta contra una maldición histórica que no ha permitido que muchas obras de su creador sean bien retratadas en el cine.

Sin embargo la redacción gorila, que no solo es fanática del buen terror, sino que atesora a la producción original muy cerca su corazón de chango (no obstante el cinismo imperante que objeta que ha envejecido muy mal), le da decididamente a esta nueva versión dos pulgares de orangután arriba y les explicamos porqué.

Ha logrado expresar lo fundamental de la obra original, que es la mezcla de inocencia y arrogancia que tenemos todos de niños, siempre buscamos resolver los problemas y pensamos como adultos, en ese sentido tenemos el potencial de ser muy crueles y en ese marco puede moverse espléndidamente un relato de terror, eso confirma que la elección de Muschietti por su anterior trabajo era la correcta, los perdedores tienen alma y te roban el corazón a  minutos de comenzado el relato y cuando inviertes emocionalmente en un personaje, es cuando tienes verdadero miedo de que le ocurra algo.

Los que comparan la película a la serie de Netflix Stranger Things, hacen bien, pero están viendo la historia de adelante hacia atrás, no obstante que comparten protagonista y hasta algunos caracteres del temible Demorgón en el nuevo Pennywise, los perdedores de Derry – Maine inspiraron a la pandilla de Hawkins – Indiana, todo el sentimiento ese de que solo los niños están al tanto de lo que en verdad ocurre, nació con It y los hermanos Duffer capitalizaron con la nostalgia de ese estilo, no es al revés.

Trabajar con niños no es una ciencia exacta, esto se demostró por ejemplo con Jacob Tremblay que brindó una espectacular actuación en Room que le valió hasta nominación al oscar, pero a quien duele ver en productos de horror como Shut In o Max Burkholder que casi entierra solito a La purga. En este caso estamos ante un grupo sensacional de jóvenes actores que, como lo dijimos, te meten al bolsillo de inmediato, especialmente el memorable Richie Tozier interpretado por Finn Wolfhard, que ya se granjeó el reconocimiento memero de todas las redes sociales por su actuación.

El nuevo Pennywise no va a dejar nunca contento a todos, y aunque en la redacción aún le tenemos mas miedo a Tim Curry, este nuevo payaso cumplió con hacer una aproximación diferente, estar muy bien actuado y meter la mar de miedo.

La dirección, el guión y el ambiente en general logran traducir lo que más amamos los fans de King de sus relatos clásicos, que todo el terror sobrenatural se vea opacado por las preocupaciones y destinos de estos adolescentes que están más ligados al potencial de las personas que les rodean de ser comprensivas o entregarse a la maldad real, que no es más que un reflejo de sus almas.

Muchos encontrarán elementos cansinos del horror actual en la película, como jumpscares y sustos baratos o música demasiado sobresaltante, pero cumplió con nosotros no solo en dejarnos la expectativa de ver qué pasa con estos perdedores, sino en revisar el libro y la serie antiguas; en el “verano del fracaso” como ya se le está llamando a este año en películas, eso se agradece mucho.