EL ESCÁNDALO DE STAR WARS: BATTLEFRONT II, UNA NUEVA ESPERANZA

30 Noviembre, 2017

EL ESCÁNDALO DE STAR WARS: BATTLEFRONT II, UNA NUEVA ESPERANZA

Que otro título podíamos ponerle a esta nota que viene un una hora de júbilo para todos los fanáticos no solo de Star Wars, sino de los videojuegos, que hemos sido sometidos estos últimos años a todo tipo de exacciones a costa de nuestro entusiasmo, la guerra va a continuar seguro, pero hoy se ha ganado una gran batalla. ¡Viva la rebelión!  

En el mundo del videojuego pocos dramas se han desenvuelto de manera tan pública y estrepitosa como la confrontación de EA Sports, compañía desarrolladora del juego Battlefront II de la franquicia Star Wars contra la comunidad gamer. Todo comenzó con un boicot generalizado de la comunidad contra el título cuando se calculó que el tiempo que se debería emplear para desbloquear de manera gratuita todos los elementos de micropago propuestos en el juego, era nada menos que de 4.528 horas. Si tu alternativa (si podías con ello) era directamente pagar por las mejoras, eso implicaba customizar 324 cartas que aparecen en el juego y realizar 155.520 mejoras de equipo, todo esto equivalente a desbloquear 3.111 cajas que aparecen en el título. Pero el dato que más importa es que todo esto, que en el mundo adulto para un padre que quiere regalar algo a su hijo no tiene sentido, era equivalente a casi $2.500 dólares americanos. EL HORROR.

Lo más insólito es que esa escandalosa suma venía tras una supuesta rebaja del 75% propiciada por las primeras malas reacciones en la red, pero con la empresa anunciando que el resto sería recuperado de las famosas “recompensas”, por lo que la rebaja no era rebaja en absoluto. Al mismo tiempo se publicaban notas de prensa como la de Marcus Nilsson, productor ejecutivo de la empresa que justificaba los precios indicando que producir juegos, es más caro que nunca. Ante la imposibilidad fáctica de que nadie que no sea acomodado pueda adquirir a héroes como Luke Skywalker o Darth Vader de la amada franquicia, sin invertir (en el mejor de los casos) más de 130 horas en el juego, siempre que la suerte esté de su lado, porque además el sistema de recompensa está basado en el azar, pagues o no; se venía uno de los boicots más sonados de los últimos tiempos por parte de los usuarios.

El desequilibrio creado deliberadamente en las experiencias de red como modo de presión de las empresas en los mundos abiertos online y la incorporación del azar en los títulos de manera casi inmoral, que ya ha sido sancionado en países como Bélgica, es un tema que ya hemos tratado en una anterior nota.

Como segundo vergonzoso acto del drama se presentó la denuncia de un usuario de Twitter bajo el Nick de @BiggSean66, supuesto empleado de la compañía que recibió 7 amenazas de muerte y más de 1.600 ataques personales, todo recordaba mucho al bochornoso “gamergate” con denuncias de violencia en red y acoso que nunca fueron probadas ni justificadas. Tras encontrarse varias contradicciones de fechas y datos acerca de su posición en la empresa, el investigador del famoso portal de juegos Kotaku Jason Schreier, se dio a la faena de indagar acerca del usuario, descubriendo que el perfil del mismo era falso y que su rastro llevaba a las puertas de la misma Electronic Arts, el bochorno estaba a punto de convertirse en escándalo.

El descontento de los usuarios y su constante clamor en la red finalmente llegó a oídos de los propietarios de la franquicia, la poderosa Walt Disney, por lo que Bob Iger director ejecutivo del gigante mediático tuvo una “amistosa” conversación telefónica con Andrew Wilson director ejecutivo de EA y el 16 de noviembre se anunció en un comunicado que todos los micropagos eran eliminados del videojuego.

Pero el epílogo de la historia ha sido aún más insólito que cualquier film de fantasía, pues todo el escándalo afectó la confianza de los inversionistas del mercado global y esto se tradujo en una caída sin precedentes de un 8.5% en las acciones de la compañía, esto es proporcional a una pérdida monetaria de $3.100 millones de dólares, lo que es un indicador claro de un riesgo de mercado en el controversial  modelo de negocios basado en microtransacciones.

Esto es un triunfo enteramente atribuible a la comunidad gamer, probablemente el más grande de su historia ya que las ventas iniciales de Star Wars: Battlefront II en Reino Unido fueron de un 61% menos que las de su entrega anterior, nada más y menos que en el Black Friday. Todo acentuado por las críticas y las investigaciones realizadas de manera independiente, contra una millonaria campaña habitual de prensa que hacía oídos sordos, subestimaba y amedrentaba a los fanáticos.

Los gamers han puesto de rodillas a un gigante corporativo, es un día para celebrar.