POR QUÉ WISH UPON ES UNA PELÍCULA IMPERDIBLE

7 Enero, 2018

POR QUÉ WISH UPON ES UNA PELÍCULA IMPERDIBLE

Hay muchas cosas que no podemos disfrutar por el problema de la proximidad en nuestro país de origen (Bolivia) y una de ellas es el estreno de prodigios como este en una sala de cine al lleno, la reacción de las masas a productos como este es digno de un estudio antropológico que nunca podremos hacer, pero verla en DVD o Blu ray, aún es una experiencia wu vale la pena, pues añade algo de intimidad a la experiencia y garantiza que uno pueda despanzurrase de la risa sin herir sensibilidades o acabar con un ojo en tinta por arruinar la cita de alguien.

Wish upon es de esas maravillas que surgen cada tiempo en tiempo, sabemos que el género de horror es poblado anualmente con cientos de productos despreciables, pero de pronto aparece esta cinta que es demencialmente hilarante sin tratar de serlo, en la mejor tradición de The Room que ha sido hasta homenajeada en un film muy bien reseñado llamado The Disaster Artist.

Comencemos por analizar a sus creadores, su director John R. Leonetti nos trajo en 2014 Anabelle, que no nos impresionó mucho, pero en su folder tiene la increíble (en el mal sentido de la palabra) Mortal Kombat Annihilation, una película que es citada en cuanta lista existe en internet por su mal diálogo y su disparatada historia, eso ya es una garantía sólida (también en el mal sentido de la palabra). Su guionista Barbara Marshall también trajinó el suspenso con Viral de 2016, pero su crédito más notable es Triple Dog, una película juvenil detectivesca con tintes de suspenso que funcionó relativamente bien a diferencia del mamarracho que nos ocupa ahora.

      

No somos muy afines a eso de destripar inmisericordemente a una mala película a fin de ganar fácilmente likes o acólitos, pero no podemos pasar por alto este tipo de experiencia, que es cien veces más edificante que gastar un dineral en ver el blockbuster de fin de año y salir decepcionado. Esta es de esas películas que recomendamos de mil amores para romper el hielo con alguien que te atrae o proyectarla en el cinema club pomposo del distrito, para lograr una ovación de pie.

Todo está tan magistralmente echado a perder que uno no sabe cómo, ni desde dónde comenzar a hablar de ella y por supuesto, todo eso se remite a la escena principal, que echa mano de la desgracia ajena de una pobre niña para chantajearte emocionalmente, pero de una manera tan idiota que en un tiempo record de menos de cinco minutos ya tenemos la primera carcajada sonora.

Otra cosa que ataca inmediatamente los sentidos es su banda sonora que podría ser puesta en vergüenza por la más simplona producción nacional, con música pop y dance que parece de stock y grita a volumen once que esto es una historia de “teenagers” y eso es confirmado inmediatamente con la trama que te noquea con referencia nostálgica visual a productos como Mean Girls o Easy A, lo que te saca de cuajo de la temática de horror del film.

Pero no se preocupen, pues el bulling noventero a que es sometida la protagonista nos va a llevar en un santiamén a la presentación del Deus ex machina del film, un artefacto mágico en la mejor tradición de Wishmaster (sin el Wishmaster) o The posession (sin el terror). Esta cajita china, funciona como la “mano de mono” de la película y como el artefacto ideado por primera vez en el relato de W. W. Jacobs, desencadena una serie de decesos.

Estas muertes funcionan en esencia como en la franquicia Destino Final, pero lo elaborado y disparatado de estas le quita absolutamente toda la eficacia a todas y cada una de ellas, desde la segunda ya podemos comenzar a reír a carcajadas en vez de sentir pánico o hasta empatía. En nuestra lista de Peores películas del año, habíamos hablado de como The bye bye man, tenía varias de estas, pero este film lo opacó casi inmediatamente, que injusta es la vida.

En el aspecto técnico, a ojo de gorila que busca lombrices, invitamos a todos los directores nóveles que, a manera de ejercicio, busquen una sección de la película que no debe durar más de dos segundos, pero que es un escándalo, una blasfemia, pueden hasta hacer un juego de beber o examen final de instituto con eso.

Absolutamente todas las fallas del cine de horror actual desfilan por la pantalla; personajes de la misma película señalando errores de lógica en la trama, un experimento en la saturación del color que ni siquiera hemos comenzado a tratar de entender (presumimos que tiene algo que ver con el humor de la protagonista, como un anillo de humor), jumpscares que pierden eficacia a nanosegundos de concretados y en general una falencia de tono que la hace a todas luces más una comedia romántica con sobresaltos que una película de horror.

Finalmente debemos referirnos a los cameos sorpresa del film, Ryan Phillippe, pasada gloria noventera, haciendo de un tipo que le gusta buscar entre la basura (Inserte su broma de cómo fue casteado con referencia a ese dato aquí) y Sherilyn Fenn de Twin Peaks. En fin, si vas a ver algo entretenido este año, tienes que comenzar con esto, palabra de gorila, con la manito en el corazón.