VOLDEMORT: ORIGINS OF THE HEIR, FANÁTICOS EN BUSCA DE LA INMORTALIDAD

15 Enero, 2018

VOLDEMORT: ORIGINS OF THE HEIR, FANÁTICOS EN BUSCA DE LA INMORTALIDAD

Por más de siete meses los fanáticos del mundo mágico de Harry Potter estábamos rumiando ansias para descubrir que proponía el film hecho por fanáticos Voldemort: Origins of the heir y deseábamos tener un giratiempo (nothch notch). La película fue producida por la compañía independiente Tryangle Films, y narraba la historia que nadie conoce de Tom Marvolo Riddle o Tom Sorvolo Ryddle dependiendo del idioma (peripecias de los anagramas), sobresaliente alumno del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería que, terminaría convirtiéndose en el antagonista de Harry Potter y el mago tenebroso más poderoso sin nariz de todos los tiempos.

Desde el año 2013, muchos fanáticos se han ocupado de que el mundo mágico se extienda más allá de los productos oficiales y bendecidos, para narrar apasionantes historias contenidas en las páginas de la saga. Es el caso del director americano Justin Zagri, que creó The Greater Good, un corto independiente que relataba el épico duelo entre Dumbledore y el futuro mago tenebroso Gellert Grindelwald. Dos años más tarde, el mismo equipo creó tras el éxito del primer relato Severus Snape and the Marauders.

Finalmente llegaría el turno del director italiano Gianmaria Pezzato, y el productor Stefano Prestia, que lanzaron el tráiler oficial de su película en junio de 2017 con un tráiler final lanzado el 1 de diciembre de 2017, que logró en dos días treinta millones de reproducciones. La película fue finalmente estrenada por YouTube de manera gratuita este desde el 13 de enero de 2018.

Un gran obstáculo fue sorteado cuando los propietarios de los derechos de la saga, la compañía Warner Brothers, dio luz verde al proyecto, ofreciendo su consentimiento no obstante de haber iniciado un procedimiento legal contra los creadores al enterarse que financiaban el film con una recaudación vía crowdfounding en internet.  Parte del acuerdo al que arribaron creadores y propietarios, implicaba que el producto debía ser expuesto de manera gratuita.

Acerca del film y tras tanto hype, podemos decirles como fanáticos legítimos, que no es lo que esperábamos, pero para bien. A diferencia de otros intentos, el film avanza de maneras insospechadas sobre el producto, ofreciendo una historia que podría resultar disparatada a los fanáticos más conservadores, pero que definitivamente ha extendido cinemáticamente el mundo mágico sobre insospechadas aguas como las películas de espías, el romance juvenil (propiamente dicho y a veces hasta empalagante) y escenas de suspenso y terror que definitivamente hacen palidecer hasta a algunas de la saga legítima.

Por ser un esfuerzo independiente hay cosas que no están tan en su lugar, como el hecho que hayan doblado a los protagonistas italianos para lograr un inglés pristino, que aunque está en su sitio, a momentos distrae de la historia, es como ver una película de artes marciales de los 70 donde la boca y el sonido están cada uno en su asunto.

Tenemos algunas decisiones controversiales de casting, como un descendiente de los fundadores de la casa Ravenclaw que parece el cantante de una banda Goth, con toda la fragilidad y delineador que eso implica, que de pronto se convierte en Ragnar Lothbrok de Vikings, para luego morir fuera de panel, tras habernos indicado que bien podría haberse batido con Riddle en un uno a uno, eso fue desperdiciado.

También tenemos un triángulo amoroso que a pesar de la casi hora de duración, no cuaja muy bien en la historia como premisa y detonante en la trama, además de las edades de los protagonistas que si bien no es compatible con la de estudiantes del Colegio mágico, puede ser un indicador que esta historia busca un enfoque más maduro.

Pero lo medianamente concretado es sobrepasado por todo lo bueno, primero por todo lo bueno que salta a la vista como las locaciones, efectos especiales y valores de producción, pero nos impresionaron llamativamente las posibilidades que exploran los creadores de extender el producto a otros géneros y tensiones, que muchos fanáticos extrañaron en la última entrega de la saga que prometía por las situaciones algo más maduro y oscuro y es visto por la mayoría, como más de lo mismo.

El casting, a pesar de uno o dos personajes que no convencen ha encontrado a un protagonista de un porte espeluznante en el italiano Stefano Rossi, al que ya estamos anotando como “el Voldemort definitivo”, que a diferencia de toda la fanfarria que ofrecieron los grandes estudios, SI TIENE LOS OJOS ROJOS.

Finalmente una mención y ovación de pie a su director de fotografía Michele Purin y al director y productor que también lograron con sus efectos especiales crear unas escenas de combate mágico y acción que ponen en vergüenza hasta a las mejores secuencias de la segunda guerra mágica. Incluyendo una secuencia en primera persona que hay que ver para creer y hasta nos hizo exclamar ¡piw-piw!, como en la infancia.

Pero más que nada hay que aplaudir el ingenio escondido en la misma historia, que es una venia de respeto y una carta de amor al material de origen y a nuestro criterio expande las posibilidades de los fanáticos de poder legítimamente expandir universos y narrar historias fuera del calor y escándalo de las grandes marcas, que estos últimos años han torcido y deformado franquicias amadas por los fanáticos de la fantasía teniendo como parámetro solo intereses comerciales.