REVISTA GORILA RECOMIENDA: ATROZ DE LEX ORTEGA

25 Enero, 2018

REVISTA GORILA RECOMIENDA: ATROZ DE LEX ORTEGA

El género cinematográfico del metraje encontrado o found footage es muy subestimado hoy en día, pero eso es culpa de sus mismos cultores, pues desde su irrupción en grande en el mundo del cine de horror con The Blair Witch Project en 1999, sus propias premisas, que implican una producción barata y su usual relación al gore han producido infinidad de trabajos que no valen la pena, haciendo que el formato se convierta casi en un prejuicio.

Pero debemos recordar no solo que la modalidad de narración epistolar se remite a historias clásicas de la literatura como Drácula, Frankenstein o los relatos del mismo Cthulhu de H. P. Lovecraft, sino que desde su primera aparición en el cine con Holocausto Caníbal en 1980, el género ha producido también trabajos que exudan originalidad y son por su propio mérito legitimas piezas de entretenimiento como REC, El Cazador de Trolls, la saga VHS, The Poughkeepsie Tapes, Lake Mungo y varios otros.

Por eso, cuando en las pantallas nacionales, que pocos sobresaltos y experiencias frescas ofrecen, irrumpen films como Atroz del mexicano Lex Ortega, la redacción gorila está en primera fila, dispuestos a ver cuánto nos ofende y cuanta novedad narrativa y atisbos de brillantez podemos encontrar, no solo porque somos aficionados incurables de las películas de género, clase B, fangoria y todo lo que eso implica (y esta película promete mucha sangre y tripas), sino que desde un lugar muy imparcial, que ni idealiza odas al mal gusto como A Serbian Film ni denosta productos como August underground, nos gusta sacar lo mejor de cada film, estrictamente como film.

En ese sentido esperamos, como un público que está tan acostumbrado al encierro estético que denuncian autores como Sebastián Morales, que productos como este, de un cineasta como Lex Ortega que ha liderado el proyecto colectivo que nos ofreció México Bárbaro el 2014, aún a costa de recursos narrativos que rayan en lo escatológico, logren capitalizar el shock (expuesto en este caso en as cintas que le son confiscadas a los dos asesinos en la película) constructivamente, para analizar toda la violencia desplegada en un contexto social y que los varios formatos y visiones frescas que abundan en el género del metraje encontrado, expandan puntos de vista y tendencias en las personas que disfruten esto con ojos frescos y sin prejuicios.