PREMIOS GOYA 2018

5 Febrero, 2018

PREMIOS GOYA 2018

A semanas de que los Oscares premien a lo mejor del cine mundial, pareciera que toda la agenda reivindicatoria tras las premiaciones este año, ha alcanzado un grado de ebullición, por lo menos en lo que a Europa se refiere.

Si en anteriores semanas todo lo accesorio compitió por la luz con los agasajados y premiados, en esta gala de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de España, directamente hizo que estos sean lo menos relatado de la noche, todo en un aire incómodo e insufrible del que muchos periódicos y medios españoles han hecho leña.

Todos la están emprendiendo contra los maestros de ceremonia (pobres diablos) que tuvieron que cargar con la noche Joaquín Reyes, el genio tras Muchachada Nui y su compañero en La hora chanante, Ernesto Sevilla. A pesar de sus buenas intenciones comenzaron la gala con “Reivindicamos el papel de la mujer hoy y por eso la gala la presentamos nosotros que somos pareja, aunque él gana la mitad de lo que yo".

Definitvamente no es un mal chiste, pero cansino en una presentación donde además de emular con el luto a sus pares americanas, todas las protagonistas de la gala recibieron su premio portando un abanico rojo con una consigna propia #MásMujeres, reivindicando su participación en el cine y exigiendo remuneración económica a la par de sus colegas masculinos.

Actores como José Sacristan, se atrevieron a decir lo impensable, nos solo criticando que los medios de comunicación conviertan la consigan en un circo sino que nadie tome en cuenta que “ha habido muchas mujeres cómplices con el abuso masculino", el horror. El presentador Arturo Valls refirió que el cine ya no es importante en las galas y la cantante Najwa Nimri trivializó la actitud de la farándula frente a problemas más urgentes en el mundo como la guerra o el hambre “O sea, llevo unos Cartier, ¿entiendes?", dijo enseñando sus aretes y anillos a un periodista, visiblemente enojada. Finalmente: "un campo de nabos feminista precioso", remató la actriz y directora Leticia Dolera.

Otras voces como el de la actriz Nathalie Poza, ganadora del premio a mejor actriz por No sé decir Adiós, la nominada Maribel Verdú o la directora ganadora de la noche Isabel Coixet rescataron la consigna a tiempo de celebrar su lauros.

Pero hablemos de los ganadores de la noche.  La librería de Isabel Coixet, basada en la novela del mismo nombre de Penelope Fitzgerald y protagonizada por Emily MortimerBill Nighy y Patricia Clarkson, es un drama histórico ambientado a finales de los 50s en el que la viuda de un soldado de la Segunda Guerra Mundial decide mudarse a un pueblo de la campiña británica para abrir una librería, pero deberá enfrentarse a los poderes detrás del pueblo, que le harán la vida imposible. Este hermoso film se alzó con los premios a mejor película, dirección y guión adaptado.

Pero el ganador de la noche, aunque no haya podido avanzar en las categorías principales fue Handia (Gigante), film de Aitor Arregi, Jon Garaño y José Mari Goenaga, que narra la historia del Gigante de Altzo, un enorme vasco que en la primera mitad del siglo XIX recorrió Europa como fenómeno de feria, medía 2 metros y 30 centímetros de altura, pesaba 203 kilos de peso y era el hombre más alto de Europa. Un film hablado en euskera y de un tratamiento visual impresionante que se llevó a casa nada más y nada menos que 10 goyas entre ellos actor revelación (Eneko Sagardoy), fotografía, música, guión original, montaje, sonido, vestuario y dirección de arte.

También vale la pena mencionar a Verano 1993, la historia de una niña que debe afrontar el primer verano con su familia adoptiva tras la muerte de su madre y El autor de Manuel Martín Cuenca que se alzó con el premio a mejor actor para Javier Gutiérrez.