PULGAR ABAJO. FACEBOOK EN MEDIO DE LA TORMENTA

21 Marzo, 2018

PULGAR ABAJO. FACEBOOK EN MEDIO DE LA TORMENTA

Por mucho tiempo plataformas sociales como Facebook Twitter o Instagram han gambeteado la fiscalización ante la evidencia abrumadora de que deliberadamente propagan noticias falsas y son utilizadas como herramientas de alarma y desinformación, que no solo es usada por personas, sino también por estados para interferir en procesos democráticos como el sonado brexit o las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Este juego del gato y el ratón por lo menos para los gilarys de Facebook, ha llegado a su fin.

A finales de la anterior semana los medios de prensa escrita americanos The New York Times y The Observer revelaron que Cambridge Analytica, una empresa que trabajó para la campaña proselitista  de Donald Trump rumbo a las elecciones, hizo uso indebido de los datos de 50 millones de usuarios de la red social.

Además de varias comisiones de ética escandalizadas alrededor de todo el mundo, la Comisión Federal de Comercio en los mismos EEUU ha abierto una investigación para determinar si la compañía (que por el momento insiste en que la vulneración de los datos fue responsabilidad solo de la empresa) ha violado un acuerdo que firmó en 2011, comprometiéndose a garantizar infranqueablemente la privacidad de sus usuarios.

En el Congreso de Washington, las bancadas tanto republicana como demócrata, intentan organizar audiencias donde no se sabe si el creador en persona Mark Zuckerberg deberá comparecer tras haber admitido públicamente que la privacidad de millones de sus usuarios ha sido comprometida. Además de esto se reinicia el debate reclamando que se cree algún instrumento legislativo que fiscalice las operaciones de la compañía.

"Esto es prueba de que el mercado de publicidad política online es esencialmente el viejo oeste. Sea permitiendo a otros países comprar anuncios políticos o microtargeting basado en datos de usuarios conseguidos de manera ilícita, está claro que, si se deja sin regular, este mercado seguirá siendo propenso al engaño y a la falta de transparencia" señaló el senador demócrata Mark Warner, vicepresidente del Comité de Inteligencia.

En el Reino Unido el Parlamento también exige explicaciones y, a diferencia de los burócratas gringos, las quieren oír directamente de Zuckerberg, que hasta ahora ha delegado a cargos inferiores de su compañía la labor de asistir a las comparecencias en Washington. "Las respuestas de sus empleados han minimizado consistentemente el riesgo y han engañado al comité" "Es hora de oír a un alto ejecutivo con suficiente autoridad para dar información ajustada de este catastrófico fallo del proceso. Espero que sea usted", le escribió animoso en una carta Damien Collins, presidente del comité que trascribió declaraciones de muchos empleados, y exigió una respuesta personal antes del 26 de marzo.

Antonio Tajani, el presidente del Parlamento Europeo en persona escribió en su cuenta de Twitter que "Facebook debe aclarar ante los representantes de 500 millones de europeos que su información personal no está siendo empleada para manipular la democracia". La comisionada de Justicia de la Unión Europea, Vera Jourova, viajará a Washington exclusivamente para ocuparse del papelón, reuniéndose a tal efecto con el fiscal general y el secretario de Comercio.

Por supuesto, todo esto es malo para los negocios, desde el lunes las acciones de la red social cayeron a casi un 7% perdiendo 36.000 millones de dólares, pero nada logró que Zuckerberg rompa el silencio; no asistió ni a la reunión de emergencia que se celebró este martes con los empleados de la compañía, desde donde siguen filtrándose noticias y rumores.

Quien sí explicó todo lo que pudo es el vicepresidente de la compañía, Paul Grewal, quien declaró que si estos informes son ciertos, es un abuso grave a las reglas comunitarias de la red y que todas las partes involucradas, SCL Group/Cambridge Analytica, Christopher Wylie y Aleksandr Kogan, certificaron que destruyeron los datos en cuestión, por lo que la responsabilidad no los alcanzaría. Si, seguro.

De las indagaciones del New York Times, sabemos que Alex Stamos, jefe de seguridad, ya fue cesado de sus funciones, aunque seguirá en la empresa hasta agosto. En el pasado se había reportado tensión entre él y la directora de operaciones Sheryl Sandberg, por el papel que jugó la empresa en todo el papelón de las elecciones y Rusia.

"La gente cuyo trabajo es proteger al usuario, pelea una batalla cuesta arriba contra la gente cuyo trabajo es hacer dinero", declaró al medio de prensa Sandy Parakilas, empleado de la compañía hasta 2012. Tavis McGinn, encargado de relaciones sociales de los directivos hasta el año pasado declaró que "A Facebook le importa su imagen, por lo que los ejecutivos no saldrán en público aunque ocurra una catástrofe".

Que les podemos decir gorilitas, vayan salvando las fotos.