Butaca Gorila: La Huerta de Rodrigo Ayala Bluske

16 Mayo, 2013

Butaca Gorila: La Huerta de Rodrigo Ayala Bluske

El gorila se armó de una gran caja de Pipocas y se dio una vuelta por el cine a ver "La Huerta", de Rodrigo Ayala Bluske, esta es la tercera entrega de lo que él llama una “trilogía temática” junto a "Día de boda" (2007) e "Historias de vino y alcoba" (2009). En esta ocasión, Ayala nos presenta una historia de intriga y humor negro, donde las actuaciones no son extraordinarias pero logran describir a los personajes de manera precisa, especialmente los estelares: Valeria Catoira y Virginio Lema. Si bien, una vez más, la historia pasa obligatoriamente por lo idiosincrático y costumbrista,  lo que puede dar munición a los entusiastas de lo provocador, el Gorila está consciente que esa es la intención de su director, por lo que no puede achacarse este contexto a un accidente o a un extravío.

En la estructura de relato, sin embargo, toma pocos riesgos, desperdiciando de alguna manera los recursos del relato de adelante para atrás y los clásicos flashbacks. El lenguaje cinematográfico tampoco es innovador, y con las justas logra mantenerte interesado. A veces, el afán de identificar a un gran segmento del público con las historias de burocracia y peripecias de una existencia sumida en detalles de miseria mundana, puede exasperar a la gente, es una lección que parece que aún no hemos aprendido del todo.

Puedes pedir, como “fanático con prontuario” que todas las películas sean más introspectivas o que visualmente rompan esquemas, y el Gorila hace énfasis en “se puede pedir”, pero no siempre "se puede obtener". No es obligación de ningún director ser el “referente surreal avant-cine” o el siguiente Sam Mendez, por así decirlo, especialmente, cuando Ayala dejó claro en declaraciones y entrevistas, que para él no hay diferencia entre cine culto y popular, por consecuencia sus creaciones son funcionales a sus propósitos, si consecuencia de esto va a ser estereotipado o trivializado, depende de la historia contárnoslo, la crítica esta siendo demasiada despiadada con esta, en el entender del Gorila, hay cosas mas escandalosas en esta jungla llamada cine Boliviano.