OOGA CHAKA: los Guardianes la rompen

8 Agosto, 2014

OOGA CHAKA: los Guardianes la rompen

Por Adrián Nieve

Pues ya todo el Team Gorila se fue al cine a ver Guardianes de la Galaxia. Y todos salieron satisfechos, a tal punto que hasta queremos volver a verla. No solo porque al Team Gorila lo ganas fácil con ciertas nostalgias y referencias a la vieja escuela, también porque la película de James Gunn puede darse el lujo de llamarse a sí misma la más cool de las películas que ha hecho Marvel, hasta ahora.

Ya el internet está lleno de comparaciones de esta película con Raiders of the Lost Ark, Ghostbusters y Star Wars, lo cual creemos injusto. Puede que, recién nomás, el mundo se esté dando cuenta que no existe nada original, pero tampoco hay que quitarle mérito a la originalidad de cada obra (si la tiene, obvio). Guardianes de la Galaxia bien podrá ser un collage de referencias geek, de homenajes a Han Solo y otros bribones carismáticos, o al cine de aventura de antaño, pero además es una historia muy interesante y moderna, con personajes sólidos que se desarrollan en una trama simple pero poderosa, justamente por el atractivo de estos personajes y sus historias. Todo sin mencionar el buen trabajo de efectos, cámaras y otros detalles técnicos.

El cine de hoy está plagado de reboots, remakes y todas las repeticiones poco imaginativas que se puedan imaginar. Eso se siente en el público, para quienes ya se ha vuelto demasiado evidente el sentimiento de estar mascando más de lo mismo. No se puede decir que Guardianes se salga de este esquema, pero ciertamente se hace disfrutable al presentarnos los clichés y estereotipos, al tiempo que los rompe, aunque sea un poquito. Detalles como los personajes bostezando, rascándose, bailando incómodamente, disparando al malo en medio de su discurso, son detalles que nos permiten ver a los héroes siendo heroicos y aun sentirlos muy cercanos a nosotros. Tipos torturados pero graciosos, con sus penas por detrás pero con mucha actitud. No como ese tal Superman, que es un hecho al capo y se hace la burla de los humanos. En todo caso, como película, Guardianes no descubrirá demasiadas cosas nuevas y muchos le darán mérito por saber usar la nostalgia para caernos bien, pero la ruptura de clichés le da una originalidad interesante y refrescante para una película tan comercial.

Como ya dije, el elenco se supo manejar muy bien pues hicieron que personajes con trasfondos tan trágicos sean graciosos y agradables. No solo nos quedamos sorprendidos con Bautista y Saldana, sino que vimos como Bradley Cooper y Vin Diesel se robaban el show con tan solo sus voces (eso pasando de largo el buen trabajo en guión y dirección de James Gunn, ese macabro amante del humor negro). Con Chris Pratt metido al medio para darle equilibrio a todo, y brindar muchos de los mejores momentos de la película, pues solo queda decir que el resto del reparto (los villanos, los secundarios, los extras) (particularmente nuestro cuate John C. Reilly) también dan lo suyo y, entre todos, mantienen la película interesante y divertida. Todo en el tono de Gunn, claro.

Se nos acaban los elogios para la película que, obviamente, tiene sus fallas, pero son tan nimias que quedan cortas a lado de todos los aciertos. No podríamos decir que es insuperable o perfecta, pero estamos más que seguros que Joss Whedon tiene mucho trabajo por delante si quiere superar esta película con su Avengers 2: Age of Ultron. Por ahora, gorilitas, les ordenamos invitamos a que vayan a su cine más cercano y vean Guardianes de la Galaxia en su idioma original.