Entendé porqué Godzilla no podría existir jamás

16 Mayo, 2014

Entendé porqué Godzilla no podría existir jamás

Por: Redacción Gorila

Fuera de tu mundo de fantasía, lamentablemente, esos amores kaijus como Godzilla jamás podrían existir. Suena obvio, no? Sin embargo, tener las razones para explicar lo obvio no siempre es fácil.

Es por eso que los tigres de Popular Mechanics (PM) se dieron la molestia de explicarte porqué un grande como Godzilla (2014) jamás podría existir. 

1. Sobrepeso.
Según los cálculos de PM, con ayuda de una fórmula paloentológica para calcular el peso de dinosaurios bípedos, Godzilla pesaría alrededor de 164.000 toneladas. Dato que no tiene precedente alguno en la base de datos arquelógica obtenida hasta hoy. El umbral del peso de los animales terrestres oscila entre las 100 y 200 toneladas.

2. Energía.
Todos los cuerpos generamos energía eléctrica. Puesto que de átomos somos y en átomos nos convertiremos, cada partícula contiene una carga eléctrica, y nuestro metabolismo produce una mayor carga eléctrica aun. En fin, quieres saber cuánta energía llegaría a producir nuestro gigante reptil? Nada más y nada menos que 1.4 megawatts en estado de reposo; pero, cuando empieza a hacer berrinche derribando helicópteros y tirando edificios, podría llegar a producir hasta 37 megawatts. Suficiente para abastecer un pueblo de 3000 personas  o el dildo de tu mami #yomomajokes.

3. Huesos
Por su inconmensurable masa y tamaño, Godzilla requeriría de unos huesos sanos y firmes que soporten su bestialidad. En promedio, un hueso puede soportar la presión de 150 megapascales, pero nuestro coloso escamado debería tener unos huesos que soporten al menos 3000 megapascales. Algo así como una aleación de titanio sería lo más aproximado.

4. Piel de hueso.
No es algo irregular en los reptiles. De hecho, aquellos arrastrados que poseen piel de hueso son denominados osteodermos. Vimos claramente que Godzilla puede resistir disparos de proyectiles altamente destructivos sin ningún problema, lo que nos sugiere que posee una muy gruesa capa osteodérmica. Paralelamente, estas corazas de hueso también tienen la función de calentar el cuerpo funcionando como celdas solares, ya que los reptiles reciben calor del ambiente, en cambio nosotros, los mamíferos, nos calentamos por nuestros órganos. Qué loco, no?

JR Jáuregui